Costillar a la brasa de Mar i Merlot

Mar i Merlot: sabores a la brasa

Quien viva en Elche, o haya estado de paso en verano por mi tierra, conocerá la “placentera” sensación de sentir que te estás asando en una brasa como si fueras un chuletón añejo. Los que me conocen ya estarán más que hartos de oír mis réplicas sobre esta estación. Calor extremo, sudores que recorren tu cuerpo todo el día, sensación agotadora de bochorno y encima cuando te duchas al minuto vuelves a estar pegajoso… Con tal deshidratación por la pérdida de líquidos a lo largo del día, el cuerpo sólo te pide una cosa: una buena terraza al anochecer en la que tomarte una cerveza bien fresquita. Aunque no lo parezca, no he venido aquí para hablar de mi antipatía por el clima estival. Porque el verano sí tiene cosas buenas; y una de ellas son las terrazas y su gastronomía.

Cena en Mar i Merlot

El pasado sábado tenía ganas de terraceo por Elche así que, haciendo caso a sus buenas críticas, decidimos ir a cenar al restaurante Mar i Merlot de Guillermo Tornel. Es un restaurante especializado en cocina a la brasa. Estaréis pensando esta mujer esta loca, hace un segundo estaba quejándose de sentir que se estaba asando como un trozo de carne y ahora va a un restaurante de brasas. Pues sí, así soy de contradictoria. Pero nada tiene que ver la sensación de tener calor a que te sirvan un buen producto hecho a la brasa. ¿Por qué será que todo lo que se cocina a la brasa tiene sabor tan especial? No sé si son los recuerdos de mi niñez en la que muchos de los platos que me cocinaba mi abuela los hacía a la leña. Pero siempre que me ofrecen la opción de comer algo a la brasa se me hace la boca agua.

Por supuesto, nada más sentarnos lo primero que hicimos mi pareja y yo fue pedir dos cervezas bien frías. Al leer la carta, me sorprendió encontrar platos de lo más castizos y sugerencias más actuales con influencias orientales y sudamericanas. Entre sus entrantes, me llamó la atención su ensaladilla rusa o de rape y gambas, sus bravas con espuma de alioli suave, los buñuelos de bacalao con mayonesa de ajo y aceituna negra, el sashimi de atún, el tiradito de lubina o la coca a la brasa con cebolla, morcilla y piñones. Si os gusta la casquería, tienen algunos platos como mollejas con ajos tiernos y limón y buñuelos de sesos.  Como no podía ser de otra forma, nosotros empezamos probando las croquetas que tenían. Ya lo sabéis, como buena croquetera tengo que probarlas allá donde voy. Pedimos las de jamón y otras más originales de mejillón con su escabeche. Las primeras estaban ricas; crujientes y jugosas por dentro. Poco más que decir. Pero las de mejillón les ganaban. Últimamente, todas las croquetas que pruebo de marisco me están conquistando. La salsa de escabeche que las acompañaban les potenciaba muchísimo su sabor. De momento, estas croquetas están a la altura de las que probé en Mestizaje y os hablaba en uno de mis últimos post.

Croquetas de mejillón de Mar i Merlot

A continuación, nos sirvieron un tartar de atún con guacamole. ADORAMOS el tartar. Siempre que esté bien hecho es un acierto en una cena de verano. Puedes pedir media ración que costaba 12 euros o la ración que son 18 euros. Como somos así de ansías pedimos la ración, pero como veréis lo que se dice quedarnos con hambre en la cena no nos quedamos. El tartar te lo sirven en un cuenco con unas tostas de pan muy crujiente. Al traértelo a la mesa, el camarero te lo mezcla in situ para que esté perfectamente aliñado. Nada que objetar del tartar. Estaba rico, bien aliñado, fresco y con un buen atún.

tartar de atún de Mar i Merlot

Siguiendo con la tendencia oriental pedimos dos Bao de panceta ahumada con salsa Hoisin, mayo de mango y cacahuetes salados con miel. Era la segunda vez que probaba los bao. La primera fue en el restaurante Canalla Bistro de Ricard Camarena, y aunque estaban buenos los de Mar i Merlot estaban mucho más ricos. Nos encantó la combinación salada de la panceta, el toque dulce de la salsa de mango y la miel de los cacahuetes junto al frescor que le aportaba la lechuga. Aunque parezcan pequeños, iban bien llenos y sacian bastante.

Baos de panceta Mar i Merlot

Como plato principal, queríamos probar algo hecho en la brasa. Tienen solomillo de ternera, entrecot o chuletón de vaca vieja, pollo de corral, hamburguesa o rodaballo con romesco. Nosotros decidimos compartir un costillar cocinado a baja temperatura glaseado con salsa barbacoa y acompañado con puré de patata y mantequilla. El costillar es un trozo de la parte más carnosa, por lo que la ración es contundente. En otro cuenco, te presentan el puré de patatas con unos dados de mantequilla sobre lo alto. Como el puré lo sirven bien caliente, el camarero también lo mezcla en directo y ves como la mantequilla se deshace y se integra con el puré para que quede más meloso. La carne estaba muy jugosa y se deshacía al partirlo. Pero lo que no me terminó de gustar es que tenía bastante grasa. Pero eso es a nivel personal. La próxima vez puede que me pida una de las pizzas que hacen al horno de leña que también tenían muy buena pinta.

Costillar a la brasa de Mar i Merlot

Creía que no íbamos a llegar al postre, porque no pudimos acabar con el costillar. Pero vimos uno que se llamaba limón con galleta, merengue y maracuyá y nos pareció algo más refrescante y “digestivo” para una cena de verano. Es un postre diferente a lo que suelo pedir. Que siempre suelen ser postres bastante más dulces y empachosos. Me gustó mucho su presentación y su sabor. Cítrico, fresco y muy agradable en boca. El cierre redondo a una buena cena.

Postre Cítrico de Mar i Merlot

Valoración: Mar i Merlot me ha sorprendido por sus buenos platos, su cuidada presentación y el trato gratamente amable del personal. Aunque cenamos en la terraza, tras su reforma el interior del restaurante es muy bonito y actual con madera, grandes lámparas de bambú y colores claros que lo dotan de serenidad y amplitud. Es un buen restaurante de cocina mediterránea con toques de autor si quieres sorprender a tu pareja o cenar con amigos. La cena nos costó sobre 30 euros por persona. Para una ocasión especial merece la pena. Me quedo con las ganas de probar sus arroces.

 

Localización y horario

Dirección: Carrer Alvado, 3, 03202 Elx, Alacant

Horario: lunes y martes de 13:30 a 16:00

Miércoles, jueves, viernes y sábados de 13:30 a 16:00 y de 21:00 a 23:30

Domingos cerrado

Teléfono: 965 42 15 90

 

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